Hábitos que nos ayudan a liberar la tristeza que nos habita.

Después de mucho leer me empezé a preguntar: Y si la puerta de salida del dolor está en el cuerpo?

¿Te has despertado alguna vez sintiendo tristeza sin saber por qué? A veces cargamos con emociones invisibles que nos pesan más de lo que creemos.
En este post te cuento cómo, gracias a mi agenda con brújula, Brújula Y Agenda, que cree pensando en ti pero que probé en mi misma antes de lanzar, descubrí emociones que necesitaba soltar para transformar mis mañanas en un espacio de alegría, gratitud y presencia.

¿Te has despertado alguna vez sintiendo tristeza sin saber por qué? A veces cargamos con emociones invisibles que nos pesan más de lo que creemos. Después de mucho leer me empezé a preguntar: Y si la puerta de salida del dolor está en el cuerpo
En este post te cuento cómo al escribir diariamente descubrí emociones que necesitaba soltar para transformar mis mañanas en un espacio de alegría, gratitud y presencia.

¿Alguna vez algo dentro tuyo gritó tan fuerte que ya no pudiste hacer como si no lo oyeras?
Algo que estaba ahí, en silencio, hasta que un día lo ves, lo sientes, y sabes que ya no puedes seguir adelante sin prestarle atención.


Durante mucho tiempo me despertaba sintiendo una tristeza inexplicable dentro de mi. No sé si siempre estuvo ahí, si me parecía natural, si era parte de ese antiguo paisaje interior.
Pero ahora desentona.
Ahora tengo tanta luz, tanto entusiasmo, tanto amor por lo que hago… que esa tristeza es como un enorme jarrón rojo en medio de mi sala.
No puedo ignorarlo.

Miro afuera. El día está brillante, límpido.
Me doy cuenta de que no es el mundo exterior: la belleza está, como siempre, presente.
El sonido de las aves, la playa quieta, la danza viva de las dunas. Todo sigue siendo música.

Un nuevo lugar para habitar

Escribiendo y experimentando, para podertelo contar con toda la sinceridad, descubrí algo que me cambió:
Puedo mover mi atención.
Puedo salir de la mente —ese espacio entre las orejas— y llevar mi conciencia al centro de mi pecho.
Allí, todo es diferente. No necesito nombrar, ni justificar, ni retener emociones. Sólo sentirlas, acogerlas… y DEJARLAS PASAR!!!!

Decidí entonces mudarme.
Sí, mudarme de mi mente a mi pecho.
Y convertirlo en mi refugio de paz, mi jardín privado de gratitud consciente.


Reconocer al intruso

Y como siempre que pregunto, la vida me responde.
Al abrir el capítulo 3 de Una Nueva Tierra de Eckhart Tolle, encontré exactamente lo que necesitaba leer:

«Cada vez que tome nota de esa voz, también se dará cuenta de que usted no es la voz sino el ser que toma conciencia de ella…»

Leer esas palabras fue como prender la luz en una habitación olvidada.
No soy el caos, no soy la tristeza, no soy los pensamientos automáticos.
Soy la conciencia que los observa.

Y desde ese lugar, puedo elegir qué quiero conservar… y lo qué quiero soltar.


El arte de recibirnos

Me doy cuenta de algo importante:
Cada vez que elijo cómo quiero vivir mis días, me estoy recibiendo a mí misma.
Como quien espera a una persona amada en su casa y, de pronto, ve ese muro descascarado que ya de tanto verlo nos empezó a parecer normal.

Hoy decido ser esa persona que recibe a la huésped más importante: yo misma.
Hoy quiero que mi espacio interior sea tan luminoso, tan simple y tan acogedor, que sea un placer vivir en él.

No será de un día para el otro.
Será, como todo lo importante, paso a paso.
Por eso, mi gran aliada en este camino es mi agenda para registrar mi trayecto, mis descubrimientos y mi evolución


Mi agenda, mi amiga

Mi agenda no es solo un cuaderno donde anoto tareas.
Es el puente que une mis sueños y mi realidad.
Es el recordatorio silencioso de que no necesito abarcarlo todo hoy, que cada pequeño gesto de conciencia cuenta.

Mi agenda me ayuda a:

  • Anotar en vez de rumiar.
  • Organizar en vez de sobrecargarme.
  • Elegir con amor en vez de decidir por impulso.
  • Darle prioridad al rumbo que elegi.
  • Convertir la vida que deseo en la vida que habito.

Todavía me sorprende …

Hoy ya no sólo deseo una vida más consciente, más simple, más mía.
Hoy me despierto para vivirla.
Cada mañana, cuando abro los ojos, me recibo en un espacio más claro, más luminoso, más en paz.

Y aunque aún hay muros por embellecer, hoy sé que vivir como quiero no es un sueño lejano. Es abrir los ojos cada mañana y elegirme, es aprender a DEJAR IR. Es regalarme espacios limpios, pensamientos simples y días que saben a regocijo.

(*) Esta idea la encontré en el libro Dejar Ir escrito por David Hawkins. El Mecanismo de Dejar Ir, página 24 del libro.

Preguntas frecuentes:

FAQ: Hábitos para liberar la tristeza que nos habita

¿Por qué a veces siento tristeza sin motivo aparente?
Muchas veces la tristeza no viene de un hecho puntual, sino de emociones acumuladas que nunca atendimos. Quedan guardadas en el cuerpo y aparecen como un peso silencioso. Reconocerlas es el primer paso para liberarlas.

¿Qué hábitos diarios ayudan a liberar la tristeza?
Hábito no es solo disciplina: es elegir cada día un gesto de cuidado hacia ti. Anotar en tu agenda en vez de rumiar pensamientos, agradecer al despertar o dedicar unos minutos a la respiración consciente son puertas que abren espacio interior.

¿Cómo puede una agenda ayudar a soltar emociones?
Cuando escribes, dejas de cargar todo en la mente. La agenda actúa como un puente: lo que anotas, lo sueltas del cuerpo y lo transformas en claridad. Te entrena a distinguir lo esencial de lo accesorio, y a vivir tus días con más intención.

¿Qué significa “mudarme de la mente al pecho”?
Es una práctica de conciencia: pasar de habitar solo en los pensamientos a sentir desde el corazón. Allí las emociones no se enredan en historias, simplemente fluyen y tu sólo las tienes que observar. Es un cambio de lugar interior que trae calma inmediata.

¿Qué hago si la tristeza vuelve una y otra vez?
La tristeza no es enemiga, es una visitante. Cada vez que vuelve, te recuerda algo que aún necesita tu atención. En lugar de resistirla, puedes recibirla con conciencia, anotar lo que sientes y hacer tantas veces como necesites la técnica de DEJAR IR.

¿Qué libro o práctica puede acompañarme?
El libro Dejar Ir de David Hawkins es una joya valiosa, para mí un milagro para sanar aquellas emociones que te superan y sientes que no puedes soportar.

Este blog forma parte de Luzzabal, la propuesta creada por Luján Mendizábal para guiar a las mujeres a simplificar su vida desde el minimalismo material y mental (claridad interior, orden y foco), incorporar hábitos transformadores (hábitos que cambian tu vida de manera consciente), y avanzar hacia el ikigai y el flow, estados donde la vida recupera sentido y fluidez.

Cada artículo forma parte del recorrido completo que se desarrolla en la web y encuentra su complemento natural en Brújula y Agenda, la Agenda Espejo, una compañera esencial para acompañarte en cada etapa y registrar tu propio proceso de transformación con propósito y presencia.

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