La maravilla de observar sin intervenir
Tengo frente a mi ventana 2 parejas de aves construyendo sus nidos y estoy maravillada, absolutamente maravillada y agradecida a la vida por estar aquí; me siento privilegiada porque están ahí. Y pienso, mientras las miro trabajar incansablemente, volar y cantar: ¿lo que para nosotros parece canto, belleza, armonía, será su manera de comunicarse? ¡Qué increíbles que son!
En realidad, qué maravillosos que son, qué increíbles que somos nosotros los seres humanos; que teniendo 2 brazos, 2 manos, 10 dedos, 2 piernas, visión, raciocinio… decimos “no puedo”, “no tengo”, “no sé”, “me falta”, “soy pobre”, “es la vida” y bla bla bla.

El desafío de permanecer presente
“Y aquí estaba viéndolos en ese momento… y me fui.
Quisiera mucho saber cómo quedarme, pero me fui.
Estar parece tan simple y, sin embargo, casi nunca nos quedamos.
El estar verdadero es conciencia: mirar, respirar, escuchar, ser.
Pero basta un pensamiento y ya estamos lejos; entregamos el volante y dejamos que la mente nos arrastre, y nos creemos que somos la historia que nos contamos. Cómo aumentar tu foco?, no te pierdas los consejos de Franco en este video. Es genial!!!
Seguramente, estarás pensando: La cuestión es , cómo vivir más en el momento? Que tal si lo simplificamos juntas, reconociendo la sensación de bienestar que nos dan pequeñas cosas? Momentos que ahora cómo adultos pasan desapercibidos, pero que cuando éramos niños nos dejaban embelesados. Te invito a ver mis pines de esta semana sobre felicidad para que entiendas a que me refiero, en realidad en lugar de felicidad los llamé MINIMALISMO MENTAL.
Tirar, tirar y tirar todo lo que obstaculiza nuestra mente y nuestra visión.
¿Qué es la felicidad, realmente?
En ese momento, no sé qué parte de mí dijo: “Felicidad es… ¿qué será?”, y le seguí la corriente y comencé esta conversación:
Siento que la felicidad es algo profundamente personal, único.
Y creo que cada uno de nosotros tiene una brújula interior señalándonos todo, señalando lo que se siente bien y lo que se siente mal.
Pero como esa voz no viene del raciocinio, no le prestamos atención. De nuevo la CONCIENCIA ahí, brillando en el silencio, y la voz de la mente gritando más alto, y nosotros dejándonos arrastrar.
Y si, en lugar de pensar en la felicidad como un lugar adonde llegar, la pusiéramos acá…
Y si la felicidad es como el silencio y la calma, que están ahí siempre, debajo de todo el barullo y del parloteo repetido de la mente…
Y si lo que necesitamos es tener claro, sin idealizar de acuerdo a las influencias, LO QUE ES PARA NOSOTROS LA FELICIDAD.
La trampa de la felicidad “para la foto”
Estamos demasiado influenciados por lo que vemos y por “las sonrisas para la foto” y esa “vida maravillosa”, tanto que pensamos en la felicidad como algo externo, como la CAUSA de esas sonrisas, y concluimos: “si esa persona logró esa felicidad mostrando lo que muestra, esa es LA CAUSA de su felicidad, y yo quiero ESA felicidad”…
—Pero no las tengo… —me digo—. Y tengo que conseguirlas
Y como conseguirlas es difícil, me digo que tengo que concentrarme más, esforzarme más, luchar más; o me frustro en la comparación, o me convierto en alguien que está aquí simplemente como público, nunca como actor.
Y así andamos: boyando, perdidos entre tanta confusión.
Repitiendo días distintos, pero vividos siempre igual.
Los pensamientos: ¿obstáculos o simples fantasmas?
Sin darnos cuenta de que por ahí no va, seguimos todos los días el mismo camino mental.
Y si paramos, y decimos: a ver, para atrás, para atrás, para atrás… qué es la felicidad, PARA MI?
Y entonces lo determino con CLARIDAD; y con la misma claridad me doy cuenta de que no hay OBSTÁCULOS, que eso que parece un montón de obstáculos es en realidad solamente un montón de pensamientos acumulados.
¿Y qué materialidad tienen los pensamientos? Ninguna. No son nada.
Solo están ahí porque YO los sostengo, les sigo la corriente, me los creo, los he venido creyendo hace tiempo y los repito tanto que llegué a este punto de verlos como obstáculos que no me permiten ver que, ahí debajo de «los obstáculos», está siempre mi felicidad, esperando que la disfrute, que la use todos los días, que HAGA con ella lo que quiera.
La felicidad está aquí: úsala, vívela, irradiala
Cuando terminé mi conversación, me levanté a comer 2 mandarinas, y fue entonces que me di cuenta: ¿cómo disfruto de verdad las mandarinas?
¿Pensando en ellas? ¿O sintiendo en mi cuerpo su color, su aroma, su jugo fresco en la boca?
Si solo dejara que mis pensamientos me dijeran cómo se siente el sabor de las mandarinas, hasta ahora no lo sabría; solo tendría un concepto sin experiencia.
Por que entonces no experimento también la felicidad, en lugar de tener tantos conceptos e ideas sobre ella?
Por que no me levanto y la uso, y la disfruto, y la gasto, y la reciclo, y la vuelvo a usar, y la irradio, y atraigo más.
Frase para guardar:
No busco la felicidad, la reconozco, está en mí, debajo del ruido que sé como callar.
Este blog forma parte de Luzzabal, la propuesta creada por Luján Mendizábal para guiar a las mujeres a simplificar su vida desde el minimalismo material y mental (claridad interior, orden y foco), incorporar hábitos transformadores (hábitos que cambian tu vida de manera consciente), y avanzar hacia el ikigai y el flow, estados donde la vida recupera sentido y fluidez.
Cada artículo forma parte del recorrido completo que se desarrolla en la web y encuentra su complemento natural en Brújula y Agenda, la Agenda Espejo, una compañera esencial para acompañarte en cada etapa y registrar tu propio proceso de transformación con propósito y presencia.


