Desde niña, los libros fueron mis primeros refugios y te cuento los que influyeron en mi vida y me enseñaron a imaginar otros mundos —y también a construir el mío.
Leyendo Heidi sentí por primera vez fascinación por la simplicidad de la casa del abuelito y cómo un trozo de pan, un vaso de leche y una cama de heno, las cosas más simples pueden representar tanto confort, seguridad y tanto regocijo.
Robinson Crusoe fue para mí, sin saberlo en aquel momento, una guía para toda mi vida, un curso completo sobre resiliencia e ingenio. Su manera creativa de convertir un refugio, su dedicación, su resiliencia fue para mí una universidad, y me considero graduada en ingenio gracias a ese libro que leí cuando tenía 7 u 8 años. Aprendí la lección más importante de mi vida: que puedo construir y embellecer cualquier espacio y convertirlo en un refugio confortable para mí y para mi familia con lo que tenga a mano, enfrentando todo sin rendirme, sin pensar nunca que no puedo, sino preguntándome cómo lo hago.
Leyendo Walden y conversando con Thoreau, reconocí que el silencio, la naturaleza y el pensamiento libre pueden ser la mayor y más auténtica forma de libertad que un ser humano puede disfrutar . Ame tanto este libro y lo comenté tanto. Enloquecí a todo el mundo hablando sobre el él y lo recomiendo a cualquier persona que quiera simplificar su vida y a las que no también porque es una delicia.
Con el tiempo llegaron otros libros que también se convirtieron en pilares de mis hábitos transformadores y de mi camino creativo:
- El camino del artista, de Julia Cameron, me mostró que la creatividad no es un don reservado a unos pocos, sino una práctica diaria. Si no hubiera sido por ese libro, nunca hubiera descubierto mi verdadero potencial creativo. Sus páginas siguen acompañándome, porque cada vez que lo abro encuentro una nueva invitación a explorar y expandirme.
- Hábitos atómicos, de James Clear, me enseñó que no basta con saber qué debo hacer: la clave está en implementar hábitos transformadores. Entendí que la verdadera magia está en los pequeños cambios constantes, en el poder de la repetición consciente que moldea quién somos.
- Roba como un artista, de Austin Kleon, me fascinó porque me enseñó a romper reglas, a inspirarme sin miedo y a hacer las cosas con sello propio. Su propuesta es liberadora: no se trata de imitar, sino de combinar, experimentar y atreverse a dejar huella.
Estos libros no son solo lecturas, son compañeros de viaje. Cada uno me dio una herramienta distinta para imaginar, crear y habitar la vida de una manera más consciente.
En el camino de tu exploración para descubrir tu ikigai (eso que amas y que una y otra y otra y otra ves llama tu atención),rescata también de los libros que has leído aquello que más recuerdes y por qué.
Los libros nos dan pistas sobre nosotras mismas, pistas claras sobre los asuntos que desde siempre nos han llamado la atención.
👉 Aprovecha la página IMPORTANTE de tu Agenda Espejo para hacer una lista de esos libros. Usa siempre tu agenda para guardar y registrar toda la información sobre ti que encuentres en el camino y que te ayude a recordar quién eres y qué es lo que amas hacer.

Deja en los comentarios, aquellos libros que por algún motivo se han quedado en tí, explora, descubre y cuéntanos que descubriste que tienen en común.
Este blog forma parte de Luzzabal, la propuesta creada por Luján Mendizábal para guiar a las mujeres a simplificar su vida desde el minimalismo material y mental (claridad interior, orden y foco), incorporar hábitos transformadores (hábitos que cambian tu vida de manera consciente), y avanzar hacia el ikigai y el flow, estados donde la vida recupera sentido y fluidez.
Cada artículo forma parte del recorrido completo que se desarrolla en la web y encuentra su complemento natural en Brújula y Agenda, la Agenda Espejo, una compañera esencial para acompañarte en cada etapa y registrar tu propio proceso de transformación con propósito y presencia.


