Hábitos cotidianos que hacen la vida más simple | Hábitos transformadores
¿Y si la libertad empieza por elegir una manzana con conciencia?
Querida lectora,
Hoy quiero contarte algo que marcó un antes y un después en mi vida. No fue un evento extraordinario. No hubo fuegos artificiales, ni revelaciones celestiales. Fue algo simple. Tan simple que por mucho tiempo no le di importancia. Pero hoy sé que aquel gesto cotidiano fue un pilar fundacional.
La incomodidad de vivir sin cuestionar
Por años viví con una incomodidad sorda. Sentía que algo no encajaba. Que eso que llamaban “vida” —ese correr, cumplir, rendir, repetir— no podía ser todo. Pero ¿quién me lo iba a decir? Todos parecían estar en la misma, caminando juntos como un gran rebaño. Y yo, como una más, iba detrás.
Hasta que un día esa incomodidad se volvió insoportable. Y aunque no sabía hacia dónde iba, supe que ya no podía quedarme.

Leer: el primer hábito transformador
Primero escapé con la imaginación. Después con los libros. Leer siempre ha sido mi manera de explorar, cuestionar y aprender. Leyendo e integrando lo aprendido a mi vida y así fui transformando todo lo que parecía ser un camino lineal establecido que todos “debíamos” aceptar. Leer fue el comienzo de mis hábitos transformadores: dejar de vivir sin pensar, romper paradigmas y abrirme un nuevo rumbo.
Minimalismo mental: vivir sin manuales ajenos
Salir de la caja, pensar por cuenta propia y decidir cada acto ha sido un proceso que espero que no acabe mientras esté viva.
Darme cuenta de que estaba adiestrada e hipnotizada al comienzo me causó una rebelión interna contra todo ( me habían enseñado todo mal) , y un desconcierto por ya no tener más un manual de creencias sobre cómo “debía” vivir. Y entonces me dí cuenta que en realidad no quería tener un manual: quería aprender a decidir por mi cuenta cada acto y sus efectos en mi mundo. Creo que cuando salimos del estado de hipnosis de girar sobre nosotros y “nuestros” asuntos, la consciencia se expande y ese camino lo abre el minimalismo mental ( esto no, esto no, esto tampoco)
Despertar no es voluntad, es práctica
No hablo de un DESPERTAR absoluto, sino de despertar de ese estado semiconsciente en el que creemos haber despertado cada mañana, cuando ya sabemos quiénes somos, adónde tenemos que ir, qué tenemos que hacer. Ponemos la rutina en marcha y creemos que eso es “LA VIDA”.
Eso es permanecer y transcurrir, no es vivir.
Tomar consciencia no es un lujo, es un privilegio que está en el paquete de quienes somos. El derecho de vivir como realmente somos, con todo nuestro potencial, sin dejarnos arrastrar de la nariz por opiniones ajenas ni por creencias heredadas
Un pequeño gesto: comprar con atención plena
Después de muchísimos intentos fallidos durante años, un día me di cuenta de que podía apoyarme en cosas muy simples. Tan simples que parecen triviales, pero tienen un poder inmenso.
Así comenzó para mí: convertí la compra de alimentos en un hábito transformador.
Ese momento cotidiano se volvió un ejercicio de atención plena. Elegía cada alimento pensando en mi nutrición, en mi familia, en mi economía, en el planeta. No era solo una compra: era un acto de afirmación. Decía con cada elección: “Estoy despierta. Estoy aquí. Elijo”.
Lo que cambia con la consciencia
Ese hábito sencillo cambió muchísimo mi vida. Experimentaba cada día lo que es vivir conscientemente, rompiendo conexiones automáticas y creando nuevas rutas de decisión. A partir de ahí, los momentos de consciencia comenzaron a multiplicarse. Alimentarme bien, economizar dinero, reducir desperdicios: cada gesto se volvió un momento de consciencia.
El ikigai como brújula interior
Y cuanto más tiempo permanecemos conscientes y despiertas, más descubrimos nuestra brújula interior, nuestro ikigai: esa razón de ser que guía el camino.
Aprendí a SER , sin pedir permiso y sin manual. Sin disfraz. Sin mirar de reojo qué esperan los demás. Descubrí que dentro de mí había un sistema de guía emocional que me indicaba por dónde ir. Y cuando lo escuchaba, todo tenía sentido.
La transformación empieza en lo simple
Tal vez te suene exagerado. Tal vez no. Pero estoy convencida de que la transformación real empieza con pequeñas acciones que nos devuelven a nosotras mismas.
Si alguna vez sentiste que lo que vivías no era del todo tuyo, si alguna vez te preguntaste “¿esto es la vida?”, ¿qué hago con lo que imagino y lo que siento? Si es así como sientes:
para seguir aprendiendo juntas
Este blog forma parte de Luzzabal, la propuesta creada por Luján Mendizábal para guiar a las mujeres a simplificar su vida desde el minimalismo material y mental (claridad interior, orden y foco), incorporar hábitos transformadores (hábitos que cambian tu vida de manera consciente), y avanzar hacia el ikigai y el flow, estados donde la vida recupera sentido y fluidez.
Cada artículo forma parte del recorrido completo que se desarrolla en la web y encuentra su complemento natural en Brújula y Agenda, la Agenda Espejo, una compañera esencial para acompañarte en cada etapa y registrar tu propio proceso de transformación con propósito y presencia.


