Cómo mis hábitos conscientes me dan el espacio mental para contemplar
Vivir con alas es, para mí, tener tiempo y espacio mental para contemplar —ese minimalismo mental que tanto busco cada día.
Y hoy les quiero compartir mi contemplación y mi viaje infantil de hoy. Siempre me pregunto que dicen las aves cuando cantan? No he podido descubrirlo observándolas y me entretengo imaginando, haciendo conjeturas muy humanas.
Por qué algunas parlotean todo el tiempo como las cotorras 🎵 . Parece que todas quieren hablar, hablan al mismo tiempo y hablan alto, deben venir desde Italia.
Otras parecen disfrutar y celebrar las horas doradas del dia como el sabia 🎵 y quieren con su canto llamarnos la atención al cielo.
Otros como los pirinchos 🎵 viven en familia disfrutan del mediodía y la hora de la siesta, amo tanto a los pirinchos, debe ser porque compartimos el gusto por la familia y el mediodía.
Y las calandrias 🎵 son geniales, tienen tantas voces que les encanta subir al palco, que puede ser la punta del árbol más alto o el techo más alto, y desde allí hacen sus propios ensayos, dan su recital y lo disfrutan.
Al observarlas, siento que practicar la contemplación es un hábito transformador, un entrenamiento para la atención plena.
Y los gorriones 🎵 que parecen conversar, con su cantito, de cosas cotidianas como contarse que encontraron comida y compartirla y robársela y huir, como aprovechando el momento para confraternizar. Parecen tener vidas muy parecidas a las nuestras, se reúnen para comer y se reúnen para dormir y aunque discutan por un lugarcito les encanta dormir juntos y hacen un tremendo revuelo cada tarde hasta que le último se acomoda en el mismo árbol.
Sin embargo las palomas son como señoras introvertidas, parecen las mendigas de las aves, siempre están pidiendo comida, humildes pero consistentes y cuando dicen algo su voz es suave y triste, lejana.

Una pausa para escuchar: así me organizan las aves
Amo las aves, tienen mucha influencia en mis estados de ánimo, siempre para bien.
Puedo estar sintiéndome distraída, triste, enojada, absorta o atareada, pero nunca un ave pasa desapercibida para mí, son como un mensaje, un regalo, un privilegio, como si en el momento que las viera Dios quisiera decirme aquí estoy, mírame, te amo.
Siento una gratitud y un privilegio que no consigo explicar.
Siempre es un momento de presencia, fuera de mi agenda organizada de manera simple para que mi vida tenga todo lo que quiero, mis momentos creativos con disciplina, mis momentos de descanso consciente, mi tiempo para leer y para respirar, para estar con mis amores
Mi agenda es minimalista…pero las aves la desordenan con gracia
Mi agenda es minimalista…pero las aves la desordenan con gracia. Aunque practique o intente practicar diariamente mi Presencia, siempre hay niveles más hondos que nos llaman
Mi agenda es mi recordatorio: No te duermas, aquí está la vida, sin embargo cuando aparece un ave es como si se abriera otra puerta.
Una puerta que sacia mi necesidad sencilla de estar con Dios.
Este blog forma parte de Luzzabal, la propuesta creada por Luján Mendizábal para guiar a las mujeres a simplificar su vida desde el minimalismo material y mental (claridad interior, orden y foco), incorporar hábitos transformadores (hábitos que cambian tu vida de manera consciente), y avanzar hacia el ikigai y el flow, estados donde la vida recupera sentido y fluidez.
Cada artículo forma parte del recorrido completo que se desarrolla en la web y encuentra su complemento natural en Brújula y Agenda, la Agenda Espejo, una compañera esencial para acompañarte en cada etapa y registrar tu propio proceso de transformación con propósito y presencia.


