Pequeños instantes donde se revela la felicidad y el para qué del minimalismo mental

Momentos donde se revela la felicidad

En la búsqueda de la felicidad, muchas veces pensamos que no está en este momento, que es difícil de alcanzar, que la tendremos cuando «tengamos… » o cuando «seamos… » y nos pasamos por alto mararavillos momentos donde se revela la felicidad.

¿Y si resulta que la felicidad ya está acá, mirando a través de nuestros ojos, cosas simples que no notamos?

Hoy recordé cuanto me gusta la manera de contemplar de Juana de Ibarbourou, como me gustan sus cuentos y como muchas veces pensé: «Como es capaz de poner en palabras, cosas tan cotidianas en las que tantas veces quedé absorta y embelesada» En este cuento El cántaro fresco encunetro varios momentos y sensaciones que ya no somos capaces de percibir.

Hoy hay cosas más importantes, pero…¿Y la felicidad donde está?

¿Y si estuviera cubierta por cosas innecesarias?

¿ Y si la tan ansiada y perseguida felicidad estuviera debajo del ruido, debajo de ese montón de cosas que tenemos y la preocupación por todas las que «debemos» comprar y las que «necesitamos» y aquellas en las que ‘imaginamos» que la encontraremos?

¿Y si haber perdido contacto con nosotros mismos nos estuviera impidiendo sentir esa felicidad? Hoy me propongo y te propongo recobrar la capacidad de andar más lento, y en lugar de vivir huyendo del descontento de no tener, recuperar la capacidad de notar la vida en cada momento.

Esa capacidad de detenernos y notar la vida es lo que hoy llamamos minimalismo mental, 1 hábito que debido a la sobreinformación a la que nos exponemos es necesario implementar.

¿Y si ese único hábito fuera un hábito transformador de nuestra realidad?

«Implementar el hábito que nos permita simplificar nuestra vida y descubrir donde se revela la felicidad«

Mientras leemos este relato, nos damos cuenta de cómo cuando comenzamos a practicar el hábito de detenernos y prestar atención la felicidad se asoma para participar del momento, contemplar a través de nosotros cosas tan simples, tan cotidianas y tan bellas como un vaso de agua helada transpirando sobre un mantel, la brisa jugando con una cortina, el chirriar agudo de las chicharras en una tarde de verano, un rayo de sol colándose en nuestra casa… .

donde se revela la felicidad en el Cántaro fresco

…»Han traído para el almuerzo un ventrudo recipiente de barro lleno de agua recién sacada del pozo.
Está tan fría que, rezumando por todos los poros del cántaro, ha cubierto la superficie del mantel con un fresco manto húmedo.

A trechos, el vapor acuoso se vuelve más espeso y forma gotas gruesas que caen sobre el mantel blanco.
En el comedor reina una penumbra dulce. Por una rendija de la ventana entra un rayo de sol que, tendiéndose hasta el piso, se concentra como un ovillo de hilo dorado.

A veces, al mover un ligero soplo de brisa la cortina, el círculo de luz se desplaza, y Titanio, el pequeño terranova que lo observa, salta sobre él.
Ladra al ver que lo que él cree un insecto se trepa burlón a su pata peluda.

Desde la cocina llega el ruido de la loza; del patio, el chirriar confuso de las cigarras.
En espera del almuerzo empieza a invadirme la modorra de este cálido mediodía de diciembre.

Mi hijo, con esa sana hambruna de los seis años, pellizca un trozo de pan, sentado ya en su sillita junto a la mesa, esperando la llegada del padre.

Mis agujas de tejer, la labor, el ovillo, han resbalado poco a poco de mi falda a la estera.
Apoyo mi mejilla en la fresca superficie húmeda del cántaro.
Y esta sencilla felicidad me basta para llenar la hora presente.»

Este cuento me recordó que la felicidad no está en lo extraordinario, sino en aprender a notar los instantes simples.

Si te gustó esta reflexión, explora más sobre hábitos que generan felicidad duradera y hábitos transformadores que practicados a diario pueden transformar nuestras vidas.

Practicar hábitos diarios para ser más feliz no siempre implica hacer más.
A veces, es simplemente detenerse.
Mirar. Sentir. Estar.

Ya disfrutaste estas sensaciones, ya estuviste allí, alguna vez?

💧Un vaso de agua helada transpirando sobre el mantel ☀️ Un rayo de sol posándose en el piso. 🍃 Esa brisa que mueve suavemente la cortina 🍽️ El sonido de la loza en la cocina 🎶 El chirriar agudo de las chicharras en verano 😌 La modorra de la espera del almuerzo (sin celular) ❄️ Apoyar la mejilla en la superficie fría de un vaso

Tal vez el secreto esté en volver a mirar.
Volver a habitar la realidad.

Este blog forma parte de Luzzabal, la propuesta creada por Luján Mendizábal para guiar a las mujeres a simplificar su vida desde el minimalismo material y mental (claridad interior, orden y foco), incorporar hábitos transformadores (hábitos que cambian tu vida de manera consciente), y avanzar hacia el ikigai y el flow, estados donde la vida recupera sentido y fluidez.

Cada artículo forma parte del recorrido completo que se desarrolla en la web y encuentra su complemento natural en Brújula y Agenda, la Agenda Espejo, una compañera esencial para acompañarte en cada etapa y registrar tu propio proceso de transformación con propósito y presencia.

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