El dolor de la desconexión contigo misma.
Te levantas cada día y cumples con lo que toca. Desde afuera, tu vida parece funcionar. Pero adentro sientes un vacío: como si estuvieras viviendo la película de otra persona. Es la sensación de ser espectadora, no protagonista.
Ese desgarrón silencioso se disfraza de normalidad: trabajo, familia, rutinas. Pero en tu interior, una pregunta late sin descanso: ¿dónde quedé yo?
🙆♀️Aquí estoy!!!
HOY creo un espacio privado donde nadie más tenga acceso (un cuaderno físico, no digital) donde todos los días, escribo una sola frase con la verdad de cómo me siento. No es terapia, no es literatura: es recuperar mi voz. Ese cuaderno será como un espejo de quien realmente soy.

El dolor de la rutina anestesiante
Deseas algo distinto, pero cada día se repite igual. La rutina no es solo costumbre: es un recordatorio cruel de que el tiempo pasa y nada cambia.
Cada mañana despiertas con la esperanza de un giro, pero el día vuelve a ser copia del anterior. Y cuando llega la noche, tienes la sensación de haber gastado tu energía en un borrador, nunca en la versión definitiva de tu vida.
🙅♀️Pero acabó…
Hoy rompo con esta sensación de estar anestesiada, alterando radicalmente un bloque de mi día. En lugar de hacer las compras, las va a hacer alguien más. En lugar de cenar mirando una pantalla, voy a disfrutar en silencio mi cena o salir fuera de casa para cenar. Hoy voy a comenzar a cambiar un hábito repetido por algo opuesto. Ese shock me va a despertar.
El dolor de la no-elección
No es que no puedas elegir. Es que crees que no tienes permiso. Te repites que la vida ya está escrita: obligaciones, deberes, lo que “toca”. Y esa idea te seca por dentro.
Es como vivir en una jaula invisible. No está cerrada con llave, pero el miedo, la culpa o la costumbre te hacen quedarte dentro.
🙋♀️Elijo elegir
Tomo esa decisión pendiente que he postergado por miedo a incomodar. Puede comenar por las más simples para tomar valor, voy a empezar a practicar el uso del NO. La clave va a estar en sentir la incomodidad, elegirla y atravesarla. Esa acción concreta ya rompe mi idea de que no tengo permiso.
El dolor de la duda interna
Muchas veces ni siquiera sabes qué quieres. Y esa incertidumbre te angustia: “¿y si no hay nada para mí?, ¿y si nunca descubro qué me mueve?”.
Ese no saber pesa más que la rutina: es mirar hacia adelante y ver solo un horizonte plano, sin dirección, sin brújula.
💃Yo creo en mi
Ya mismo voy a hacer una lista de todo lo que sé que NO quiero y voy a vaciar esa lista hasta que no quede nada guardado. Al verlo claro, sé que va a surgir un terreno fértil para identificar lo que sí vibra conmigo. El descarte consciente es el inicio de mi trayecto.
El dolor de la invisibilidad personal
Te entregas al rol de madre, pareja, profesional, cuidadora… y poco a poco dejas de verte. Nadie te nombra, pero lo más duro es que tú misma has dejado de nombrarte.
Cuando olvidas cómo suena tu propia voz, el dolor se multiplica.
📝Este es mi plan:
Pongo mi nombre en mi propia agenda, con una etiqueta de «Innegociables». No importa si es una hora o un cuarto de hora. Esta como una cita formal: “Reunión conmigo”. Y voy a cumplirla, exactamente igual que cumplo cualquier compromiso externo que asumo
Estos no son dolores superficiales. Son dolores existenciales. Y reconocerlos es el primer paso para abrir la grieta en el hechizo. No necesitas respuestas mágicas ni promesas irreales. Solo un recordatorio pequeño, íntimo, de que tu vida no está escrita y aprender como implemantar hábitos transformadores que cada día te lleven un paso más adelante en el camino hacia donde vas.
Estos dolores existen y la única diferencia entre quedarse atrapada y salir está en pasar de reconocerlos a hacer algo concreto.
Decisiones firmes acompañadas de acciones claras: eso transforma.
Por eso creé la Brújula y Agenda, una agenda con brújula diseñada para caminar del brazo contigo por el camino como grandes amigas que saben para donde van y los libritos de bolsillo: no para que los mires y sueñes, sino para que los uses como herramientas diarias. Para que te recuerden que tu vida no está escrita y que las soluciones están, siempre, en tus manos.
👉 Hoy empieza el cambio. Tómalo en serio, tómalo en tus manos.
Este blog forma parte de Luzzabal, la propuesta creada por Luján Mendizábal para guiar a las mujeres a simplificar su vida desde el minimalismo material y mental (claridad interior, orden y foco), incorporar hábitos transformadores (hábitos que cambian tu vida de manera consciente), y avanzar hacia el ikigai y el flow, estados donde la vida recupera sentido y fluidez.
Cada artículo forma parte del recorrido completo que se desarrolla en la web y encuentra su complemento natural en Brújula y Agenda, la Agenda Espejo, una compañera esencial para acompañarte en cada etapa y registrar tu propio proceso de transformación con propósito y presencia.

