Hoy estoy comenzando a escribir en mi blog sobre mi propio proceso de transformación, sobre lo que pienso, lo que siento, lo que me gusta, lo que inspira, lo que no me gusta, lo que leo, mis ideas.
Aquí no hay guiones ni versiones editadas. Este es mi detrás de escena: lo que pienso mientras creo, lo que vivo día a día, los libros que me acompañan, los tropiezos, mis reflexiones y hasta los momentos con mi gatito. No es contenido “perfecto”, es mi vida mientras sucede.
Hace 7 meses un día decidí empezar que para empezar a ser lo que quería ser, tenía que HACER y aquí te cuento en este post, la idea que me empujó fuera de mi zona de no confort.
Te quiero contar una idea que surgió en mi cabeza casi simultaneamente con la idea de comenzar la web, que comenzé a partir de mi propia experiencia, porque sé por experiencia que mal se siente desear y desear y desear una vida diferente, saber que lo que haces no te gusta, no es lo que quieres hacer, pero simultaneamente estás convencida que esas cosas no son para ti, o que no tienes tiempo, o que no tienes elección y muchas veces ni siquiera sabes que es lo que quieres hacer.
Mi visión clara es inspirar a esas mujeres para que sientan que pueden elegir la vida que deseen y que la pueden vivir.
Y de eso se trata mi web y para eso cree mi agenda, pero quiero más, quiero escribir libros.
Y te quiero contar que yo imagino cuando pienso en mis libritos en la calle.
Quiero que sean libritos pequeños que quepan en la cartera de cualquier mujer, que se conviertan en un compañero inseparable en su dia a dia, que sea un momento diario de reconexión con ellas mismas, con lo que es verdad de verdad, que las saca de cualquier invento que sus pensamientos puedan presentarle.
Cuando yo era niña tenía una colección de libritos que eran pequeños, de tapa dorada y eran muy fáciles de leer porque en la página de la izquierda estaba escrita la historia y en la de la derecha un dibujo que me dejaba embelesada en la contemplación.
Así leí Heidi, Robinson Crusoe, Corazón…
Creo que en algún post conté como Robinson Crusoe me influenció a ser quien soy. Todavía no tengo ni idea de lo que quiero hacer, ni como lo tengo que hacer, estoy esperando que la idea llegue a mi.
Recién hoy estoy retornando a imaginar y escribir y soñar, hace una semana que mi gatito está enfermo y no he podido pensar en nada, sólo en darle los remedios en hora, hacer consultas en chat GPT, llevarlo al veterinario, y mirarlo y preocuparme y pensar: «así no lo estoy ayudando», entonces me acuesto junto a el decretar: «Poderosa Presencia de Dios YO SOY, asume el mando de mi cuerpo y de mi mundo, derrama tu perfección y MANTÉN TU DOMINIO» y cuando siento que el miedo pasa lo puedo volver a mirar.



