Cada día es lo que cuenta

La meta es ese lugar al que llegaremos felices si disfrutamos el trayecto.

Hoy comienzo a escribir mi cuaderno público de pensamientos, reflexiones, experiencias e ideas.

Me encanta compartir todo lo que veo. 

Todavía vive en mí la niña que gritaba: “Mamá, mamá, mamá mira esto”. 

Conservo la misma capacidad de asombro de entonces y me encanta ver y comentar y aprender y comentar.

Quisiera haber tenido cuando era niña con quien comentar todo lo que aprendí leyendo, y cuanto me inspiró y me inspira hasta hoy Robinson Crusoe, haber tenido con quien planear y construir una casita tan simple en las montañas como el abuelito de Heidi,  haber tenido con quien intercambiar juguetes y darles nueva vida como en el cuento Los hijos del libro Perico de Juan José Morosoli.

Es con ese mismo espíritu que hoy empiezo a escribir, el deseo de mostrar todo lo que veo, de compartirlo, de encontrar personas con quien compartirlo y disfrutar todas las cosas maravillosas que la vida tiene. 

Quiero escribir siempre con ese espíritu, sin mandarme la parte de nada.

Si doy mi opinión quiero que se entienda que es mi opinión, que puede sonar a veces vehemente porque es mi manera de hablar, pero que mi mayor pretensión en todo caso es inspirar.

Inspiración es para mí el estado ideal. Si tuviera que definir la felicidad o explicar que me hace muy feliz diría que “recibir” inspiración es para mi la felicidad.

No quiero escribir sobre nada que no haya experimentado. 

Siempre pienso qué sentido tiene la trampa que nos hacemos y les hacemos a los demás de crear una fachada para mostrar, pero puedo caer en eso y este es un entrenamiento para aprender a no hacerlo.

Me interesan muchísimas cosas, que iré compartiendo, me encantaría crear una comunidad y alimentarnos de nuevas  ideas y de nuevos puntos de vista y contagiarnos entusiasmo.

Mi mayor desafío es vivir conscientemente, conseguir estar conmigo sin querer huir.

Creo con la mayor certeza que podemos todo y cualquier cosa que queramos hacer y que estamos aquí para elegir la vida que queramos, crearla, vivirla y disfrutarla, en lugar de ser público de las vidas “perfectas” de otras personas

Te invito entonces a mi hogar interior y  te invito a elegir tu vida , a hacer un plano y construirla, a probar, a acertar y errar, aprender, estar dispuesta, hacer cambios, tomar acción, remodelar o reconstruir si es necesario. Te invito a ELEGIR, TOMAR ACCIÓN, IMPLEMENTAR CAMBIOS Y DISFRUTAR TU CONSTRUCCIÓN cada DIA. 

CADA DÍA ES LO QUE CUENTA, LA META  ES ESE LUGAR AL QUE LLEGAREMOS FELICES SI DISFRUTAMOS EL TRAYECTO.

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